
Pobre Ángel sin reino, tú sentistes más que ninguno, quisistes más que nadie, y volastes más alto que ellos. Y sufristes cómo todos ellos juntos.
Pobre Ángel sin reino, que derramas tus preciadas y escasas lágrimas ya sólo en soledad.
¿Qué será de ti? Entregate a tus demonios que más te da ya. Pobre diablom al que sólo le queda el olvido. ¿La muerte no te reconforta?, menos aún la vida.
Pasión e inspiración, te exsaltaban, lástima, murieron con tu corazón jajaja, aún, pobre, quisistes arrancartelo del pecho, oh, para no sufrir... y ahora sólo te queda dolor frío y olvido. Amargo dolor, de sútil música..., un momento engranajes oigo, a si, de los dioses, que deleitan de torturarte. Desentiendo de su razón, pero veo sus acciones, de quererte tanto mal. No queda otra respuesta, eres el hijo bastardo de dios. El cielo no te espera, ..., no, y el infierno no te pertenece.
Oh, pobre y triste diablo son hogar, que vagará errante cúal sombra de Kaín.
¿Dime, quién eres?
-A.C: ¿Quién soy?
Porqué, díme, él porqué, de resistirte¿?, acaso queda algo que merezca ser salvado¿?, entregate a la oscuridad, mirastes en el más profundo abismo, y él miró en ti.
-A.C: Tengo miedo estos días, de mirarme al espejo, y verte en él, tú mirada, ver en ella, tu sed de sangre, tus ganas de violar todo aquello que es puro, de deborar todo aquello que es bueno.
En este mundo, sólo te queda dolor.
Tú corazón rezuma de ese ícor negro y agrio llamado amargura.
"Odio a los dioses, odio la fortuna, odio el destino, por traerme lo que más quería y deseaba cuando ya quizá es tarde, hubo una época en que la inspiración y la pasión me guiaban, pero ya murió, ya morí."
Oh Ángel sin reino...
-A.C: Shhhh..., Silencio.






